¿qué podemos perder si arriesgamos? Con solo mirar a los ojos.

Sólo si no nos encontramos en desventajas, entonces sí: a desbordar miradas.

El verbo “querer” es necesario para cubrir una gama de emociones tan amplia que casi no significa nada .Puesto que el amor que destilamos por cada ser querido sigue una receta específica y más bien rara que requiere unas cuantas pizcas de resentimiento, lástima o deseo, y, a veces, un pellizco de indignación, se necesitan tantas palabras distintas para nombras ese sentimiento como personas hemos querido en la vida. 

     ”El mundo después del cumpleaños, Lionel Shriver.

hiwitch:

heyfunniest:

Someone took a candid photo of a fight in Ukranian Parliament that is as well-composed as the best renaissance art.

sectio aurea

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sectio aurea

¿Crees que podamos hacer poesía sin decir una sola palabra?

Sí,

 ¿para qué otro sentido se habrán incrustado los globos oculares? en la pequeña (y recurrente) perdida del aliento para poder evocar palabrillas o tenerlas en orden para expresarlas, se dotó de dos esferas enmarcadas y un vacío a su alrededor. 

Los últimos en encabezados.

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malformalady:

The pains of a ballerina

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The pains of a ballerina

Wislawa Symborska

CONTRIBUCIÓN A LA ESTADÍSTICA

De cada cien personas,
las que todo lo saben mejor:
cincuenta y dos,
las inseguras de cada paso:
casi todo el resto,

las prontas a ayudar,
siempre que no dure mucho:
hasta cuarenta y nueve,
las buenas siempre,
porque no pueden de otra forma:
cuatro, o quizá cinco,

las dispuestas a admirar sin envidia:
dieciocho,
las que viven continuamente angustiadas
por algo o por alguien:
setenta y siete,

las capaces de ser felices:
como mucho, veintitantas,
las inofensivas de una en una,
pero salvajes en grupo:
más de la mitad seguro,

las crueles
cuando las circunstancias obligan:
eso mejor no saberlo
ni siquiera aproximadamente,

las sabias a posteriori:
no muchas más
que las sabias a priori,
las que de la vida no quieren nada más que cosas:
cuarenta,
aunque quisiera equivocarme,

las encorvadas, doloridas
y sin linterna en lo oscuro:
ochenta y tres,
tarde o temprano,

las dignas de compasión:
noventa y nueve,
las mortales:
cien de cien.
Cifra que por ahora no sufre ningún cambio.

Por ahí escuché: Cuando el presente no le falté nada, eso será la eternidad. ¿A quién no le falta nada?

Ambroise dice que el presente es la parte de la eternidad que separa el dominio del desengaño del reino de la esperanza. Entonces depende de en dónde te quieras situar para saber qué falta o si no hay necesidad de algo (alguien).